2
Agrega la miel, la ralladura de naranja y la esencia de vainilla. Mezcla bien.
3
Incorpora el huevo y continúa batiendo hasta integrar por completo.
4
En otro tazón, tamiza la harina, la maicena, el cacao, el polvo para hornear y el bicarbonato de sodio.
5
Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda y mezcla a velocidad mínima hasta que la masa no se pegue a las paredes del tazón.
6
Coloca la masa entre dos láminas de papel pergamino y estira con un rodillo hasta lograr un grosor de 4 a 5 mm.
7
Lleva la masa estirada a la nevera hasta que se endurezca. Esto facilitará el cortado de las tapas.
8
Precalienta el horno a 170–180 °C y prepara una bandeja con papel para hornear.
9
Corta las tapas con un cortador redondo y colócalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas.
10
Hornea de 8 a 12 minutos, o hasta que los bordes estén firmes (no deben dorarse demasiado). Retira del horno y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
11
Una vez frías las tapas, rellena generosamente una de ellas con dulce de leche repostero y pega otra haciendo una ligera presión. Empareja los bordes si es necesario.
12
Derrite el chocolate cobertura a baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos.
13
Sumerge cada alfajor en el chocolate derretido, usando uno o dos tenedores para ayudarte.
14
Coloca los alfajores sobre papel para hornear y deja que el chocolate se solidifique a temperatura ambiente.